Los días 10 y 11 de abril, tendrá lugar en Ponferrada un encuentro para tratar desde diferentes ángulos el valor de las zonas verdes y renaturalizadas en las ciudades, a través de un seminario y una ruta interpretativa.
El proyecto de ideación y creación del Anillo Verde de Ponferrada encara su recta final, con 8 meses de plazo. Tiempo en el que se dan por rematadas las ambiciosas actuaciones sobre el terreno incluidas en los objetivos iniciales: renaturalización de zonas urbanas degradadas, adecuación de zonas de ribera, y conexión de la infraestructura verde. Para la consecución de este inmenso trabajo, fue necesaria una tarea de redacción de diferentes planes directores y estudios, acordes a las directrices de la subvención y a unos visos de perdurabilidad a largo plazo. Y es que a todo lo anterior, hay que incluir las “acciones transversales”, es decir, todo el conjunto de medidas destinadas a que el proyecto realmente cale en la sociedad, evitar resistencias e intentar que sea un auténtico proyecto de ciudad a largo plazo.
Justamente dentro de estas últimas acciones de índole más social, está el desarrollo de unas jornadas sobre el valor de la infraestructura verde urbana para el jueves y viernes 10 y 11 de abril. Este concepto surge de repensar la habitabilidad de las ciudades y el papel de la infraestructura gris, es decir, todo aquello hecho de hormigón, cemento y pavimentos rígidos. En paralelo, la infraestructura verde y azul, se refiere a los espacios ocupados por naturaleza y zonas revegetadas o láminas de agua respectivamente. Expresiones como “ciudades biofílicas”, son cada vez más comunes dentro de los planteamientos urbanísticos actuales,
aunque ya lo llevan siendo muchos años en otros puntos del planeta, e incluso de nuestro país.